La carrillada ha pasado, en muy pocos años, de ser una pieza de casquería a considerarse un corte muy demandado. Es cierto que dadas sus características y su elaboración a fuego lento se transforma en un plato jugoso y sabroso.
Nuestra receta de hoy es un plato muy sencillo y popular, carrillada al vino tinto, con una cocción larga a fuego lento como nos gusta en A Plomo, y un sabor tradicional, a receta de casa de toda la vida.
Sin más, vamos a la receta.
Esperamos que disfrutéis cocinando y en la mesa.
Ingredientes para la carrillada al vino tinto:
- Un kilo de Carrillada de cerdo.
- Una Cebolla.
- Una Zanahoria
- Un pimiento rojo.
- Laurel.
- Dos dientes de ajo.
- Medio vaso de Vino tinto.
- Un Cuarto de brandy.
- Mantequilla.
Elaboración de la carrillada al vino tinto:
- Comenzamos limpiando la carrillada si el carnicero no nos la ha limpiado ya.
- Cogemos la olla donde vamos a hacer el guiso, preferiblemente que sea baja y ancha, y cubrimos la base de aceite de oliva.
- Marcamos la carrillada para que quede bien sellada y una vez sellada la salpimentamos generosamente y la reservamos.
- En el mismo aceite, agregamos el ajo chafado, el laurel y en trozos grandes la cebolla, la zanahoria y el pimiento rojo.
- Estofamos a fuego medio fuerte para que la verdura vaya cogiendo un ligero color tostado, no dejar que se agarren, estaremos vigilando y moviendo durante unos 7-10 min.
- Luego con mucho cuidado agregamos el brandy y flambeamos.
- Añadimos el vino tinto y metemos la carrillada, dejamos que el vino reduzca a la mitad.
- Cubrimos de agua y dejamos que se cocinen a fuego medio durante dos horas aproximadamente.
- Las carrilladas estarán listas cuando estén completamente blandas.
- Una vez que lleguen a estar en su punto, separaremos las carrilladas del guiso y colaremos el resto.
Dos posibles terminaciones:
Aquí llega el momento de hacer dos tipos de terminación de la receta, una mas fina y otra más rústica:
La terminación «fina»:
- Colar el caldo y desechar las verduras.
- Poner al fuego y reducir a la mitad.
- Agregar la mantequilla.
- Dejar reducir a fuego bajo hasta que consigamos una textura de salsa.
La terminación «rústica»:
- Triturar el caldo y las verduras.
- Agregar las carrilladas a la olla.
- Salpimentar y listo.
La guarnición:
El acompañamiento de estas carrilladas, pueden ser unas patatas asadas al horno con ajo y romero, que consisten en:
- Cortar las patatas en gajos con piel incluida y poner ajo chafado, mantequilla, romero, sal, pimienta, laurel y aceite de oliva.
- Tapar con papel de aluminio y asar 170 grados unos 20 min.
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